miércoles, 21 de mayo de 2008

Sobre el sentido de la vida, exito, y felicidad.

“En Filosofía no hay respuestas definitivas”

Los seres humanos buscamos dar sentido a nuestra vida. Los que nos lleva a emprender esta búsqueda son el asombro y admiración que sentimos por la vida. Nosotros damos sentido a nuestra vida cuando hacemos todo lo posible por ser felices. El sentido de la vida está en vivir, en disfrutar desde las alegrías hasta las tristezas, en aceptar nuestras equivocaciones y enmendarlas. No pensar que tenemos la vida escrita y que todo nuestro futuro ya ha sido trazado por nosotros o por Dios, siempre vendrá algo inesperado que nos hará cambiar ese “sentido” de la vida.
El sentido de la vida lo damos nosotros mismos con nuestros actos, quizás también con nuestras palabras, con la flexibilidad que le damos a los cambios en nuestra propia vida. Debemos disfrutar cada experiencia porque en fin, cada una de esas experiencias nos llevará a ser lo que somos.

¿Y qué es la vida?

"La razón fundamental (de la distinción entre seres vivientes y seres carentes de vida) es la presencia en los primeros de una interioridad, espontaneidad o inmanencia, ausentes en los segundos". (La inmanencia alcanza su cumbre en la vida cognoscitiva, sobre todo en el ser dotado de conocimiento reflexivo). (Max Scheler, "El puesto del hombre en el cosmos").

Según Scheler las características de los seres con vida son la interioridad la espontaneidad o la inmanencia. Pues bien la interioridad es lo que da consistencia a la nuestra personalidad y que está marcada por nuestras propias metas e ideales. Por lo que vemos que la vida es un tiempo concedido al ser humano para alcanzar lo que se ha propuesto, así como para alcanzar la hondura de su propio ser.

En segundo lugar está la espontaneidad, que se puede definir como el conjunto de acciones en las cuales no se usa la razón. Por este motivo son exclusivas del ser humano. Ya que al no requerir motivos razonables se dan por la pasión, que es su antagónico, y el único ser en la con razón somos los seres humanos, por lo tanto la espontaneidad es exclusiva de nosotros.

Y por ultimo la inmanencia, que es la propiedad por la cual una realidad permanece como cerrada en si misma. Y viene a ser una parte de la trascendencia. Es decir lo inmanente viene a ser el mundo y las experiencias propias, y lo trascendente la cuestión de si hay algo más allá del mundo que conocemos.

Nosotros buscamos con afán e ilusión aquella verdad que nos haga libres y que de sentido a nuestra vida, por eso nos esforzamos por investigar y adentrarnos en lo que desconocemos y conocemos muy poco, para buscar esa verdad. Sin embargo lo largo de la búsqueda que realizamos, nosotros vamos cambiando, el ser humanos está lleno de cambios y su vida llena de flexibilidad. Por lo que puede haber personas que hayan pensado “haber encontrado el sentido de sus vidas” y tiempo después darse cuenta que no era así. Sin embargo cuando alguien realmente ha encontrado el sentido de la vida, el propósito por el cual está en el mundo y la verdad que lo hace indiscutiblemente libre, pues esa verdad ya no va a cambiar. Porque ha culminado su búsqueda.

La Educación y el sentido de la vida.

En la actualidad, fundamentalmente en la adolescencia, que es la etapa en la que tenemos grandes ideales, muchos jóvenes sólo buscan satisfacer sus necesidades inmediatas, sin preocuparse por el futuro, y lo que es aún peor sin preocuparse, por las consecuencias futuras de sus actos. Para ellos el sentido últimos se limitar a poseer más cosas o a hacer más cosas, como quien dice les importa la cantidad pero no la calidad. Sin embargo ¿Qué puede hacer la educación?

Si bien es verdad, que la primera educación viene de nuestras casas, la educación en términos de colegio, universidad también pueden influir en los jóvenes, puesto que en el colegio o universidad es donde pasamos gran parte de nuestro tiempo. En el colegio, muchas veces las profesoras nos hablaban de la vida, de nuestros planes para el futuro, de estar consientes de cómo nuestros actos repercuten en el futuro, ya sea de manera positiva o negativa. Sin embargo existen mucho alumnos que no valoran esto, pero
Aquellas que si lo hacemos tratamos de adquirir un sentido para nuestra vida que nos haga felices, tratamos también de superar la inmediatez, porque es necesario que descubramos como decía el lema de mi antiguo colegio “que vale la pena vivir” , y que la comodidad no debe de ser algo que rija nuestras vidas. Así como ver que existe un propósito por el que estamos en este mundo.

Muchas veces la educación que recibimos, primero por nuestros padre y familiares y luego por el colegio influyen en lo valores que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. En estos valores están; la generosidad, laboriosidad, responsabilidad, entre otros. Ser responsable implica: hacer las cosas que uno debe y cuando debe hacerlas, asumir las consecuencias de sus propios actos. Cuando uno es responsable hace un buen uso de aquella “libertad” que poseemos. Ya que la libertad, muchas veces confundida con libertinaje también implica hacer las cosas que uno debe, e implica hacerlas bien, y sobretodo hacerlas porque uno desea hacerlas, sin que haya ninguna fuerza que te este obligando a nada.

El éxito en la vida

Muchas personas pueden pensar que el existo se mide en relación a cuantos vienes materiales posees, o a cuan famoso eres, sin embargo el éxito va más allá de esas trivialidades, en mi opinión una persona es exitosa si es capaz de encontrar su lugar en este mundo, así como si está satisfecha consigo misma, está satisfecha con el mundo que le rodea. Una persona es exitosa no por cuantos la conocen, sino por el tipo de relación que llegue a establecer con los que la rodean. El éxito también está relacionado con el logro de las metas que nos proponemos a lo largo de nuestra vida así como con el descubrimiento de nuestro propósito de vida y de nuestro lugar en el universo.

«Todos los hombres aspiran a la felicidad». Esta frase que encontramos en la ética de Aristóteles podría ser firmada sin muchos reparos por cualquier filósofo que pretenda reconocer una de las aspiraciones más dignas de todo ser humano, la de vivir «en plenitud».

La felicidad es el fin ultimo del ser humano pero también la felicidad es subjetiva, puesto que cada persona piensa diferente respecto a ella. Yo podría decir que para mi la felicidad sería el logro de mis metas como estudiante, como hija, y como persona, mientras que para otra persona la felicidad es algo totalmente diferente, no opuesto, simplemente diferente.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

MI CHANTYYY !!!

ESA ES MI FILOSOFA CARAXOO!!!
PUES ME GUSTO MUCHO TU LO QUE ESCRIBISTE .. ES VERDAD! QUIZAS MUCHHAS VECES TOMAMOS A LA LUGERA EN NUESTRA VIDA .. REALMENTE ES PARA COMPADERCERNOS DE AQUELLOS QUE NO HAN LLEGADO A ENCONTRAR EL SENTIDO DE SUS VIDAS!!

FANIZ!